Tu hijo estudia toda la noche y al otro día no se acuerda.
Repite y repite en voz alta. Cierra el cuaderno y se le fue. Tú piensas que no estudió lo suficiente, pero lo viste estudiar. Y al otro día vuelve a casa diciendo que se le olvidó todo.
Déjanos contarte por qué le pasa
Repetir en voz alta es la forma más común de estudiar y una de las que peor funciona. Lo que se repite sin entender y sin amarrarlo a nada se va en horas: la cabeza guarda lo que tiene dónde quedarse.
Por eso el orden importa. Primero entender, después asociar, y solo entonces repasar. Al revés — que es como se estudia la noche anterior — se pierde el tiempo dos veces.
Cómo lo trabajamos
Con técnica, y con la repetición puesta donde sirve.
Entender antes de guardar
Si no puede explicar con sus palabras lo que leyó, todavía no hay nada que memorizar.
Reglas mnemotécnicas
Técnicas para amarrar lo nuevo a algo que ya sabe: imágenes, siglas, pequeñas historias. No son un truco de feria: se enseñan, se practican y cualquiera las aprende.
El palacio de la memoria
La principal de todas. Tu hijo recorre con la imaginación un lugar que conoce de memoria — su casa, el camino al colegio — y va dejando en cada rincón una de las cosas que tiene que recordar. Para repasar, vuelve a caminar por ahí. Es la técnica con la que Cicerón se aprendía sus discursos, y la que Sherlock Holmes llama «el ático de su cerebro».
Resumir en una frase
Lo que de verdad queda de un texto es su idea principal. Quien puede decirla, se acuerda del resto.
Volver al día siguiente
Cada módulo se trabaja tres veces al día durante siete días: veintiuna prácticas. La repetición espaciada es la que fija, no la de la noche anterior.
Para que no te lo tengamos que explicar
Este es uno de los talleres que trabajamos. Entra y míralo completo, sin registrarte y sin dejar ningún dato.
«Rayos X»
Tu hijo le hace una radiografía a un texto y baja por sus cinco capas. Las dos primeras son justamente las de retención: responder qué decía sin devolverse, y resumirlo en una sola frase. Un mismo taller entrena varias cosas a la vez; así está pensado el programa.
Abrir el tallerSi tu hijo va a entrar al programa, ábrelo tú solo: el taller tiene una sorpresa preparada y se daña si la ve antes de tiempo.
Las reglas mnemotécnicas se trabajan con la profesional de apoyo en la asesoría, sobre el material que tu hijo tenga que estudiar esa semana en el colegio. Si quieres leer de dónde sale todo esto, la psicóloga Maria Konnikova lo cuenta en Cómo pensar como Sherlock Holmes, alrededor de esa idea del ático que hay que amueblar con cuidado.
Cuándo lo trabaja tu hijo
No es una charla suelta. Cada semana hay un taller nuevo dentro de la asesoría, y van rotando entre pensamiento crítico, inteligencia emocional y velocidad de lectura, aterrizados a la edad de tu hijo.
Taller por semana
Una sesión conducida por la profesional de apoyo: mitad conversación, mitad juego.
Meses de proceso
Lo que está previsto que dure el programa completo, con sus 24 módulos.
Meses más, sin costo
Si al cumplir los seis todavía no ha completado las actividades de sus módulos, para que las termine.
Las asesorías y los talleres no se cobran aparte: van dentro del proceso. Son opcionales, y se toman presenciales en Valledupar y Riohacha, o virtuales desde cualquier ciudad del país.
El primer paso es saber cómo lee hoy.
En la cita le hacemos una prueba corta de velocidad y comprensión, te explicamos el resultado con calma y te decimos qué programa le queda mejor. Puede ser en nuestra sede o virtual. Después decides tú, sin afán.
Agendar la prueba, es gratisAl escribirnos, te respondemos por el mismo chat para acordar el día y la hora.