Tu hijo se sienta a estudiar y a los diez minutos ya no está.
Mira el celular, se levanta por agua, se acuerda de algo que tenía que contarte. Vuelve, y ya no sabe por dónde iba. Dos horas sentado para media hora de tarea, y los dos terminan de mal genio.
Déjanos contarte por qué le pasa
A la concentración no se le da la orden, se entrena. Nadie se concentra porque le digan «concéntrate», igual que nadie corre diez kilómetros porque se lo pidan.
Y hay algo que casi nadie mira: leyendo lento, a la mente le sobra tiempo. Esa es la puerta por donde se va. Por eso en LIRA la concentración no se trabaja aparte, sino dentro de la lectura: ojos ocupados, tiempo medido y tareas cortas.
Cómo lo trabajamos
Con una rutina que cabe en el día de tu hijo, no con sesiones largas que nadie sostiene.
Prácticas cortas, no maratones
Tres prácticas al día, con descanso entre una y otra. Trabajar y descansar, porque aquí se estimulan la vista y el cerebro.
Una sola cosa a la vez
El ejercicio del día, cronometrado. Cuando hay un reloj corriendo, la cabeza se queda.
Los ojos ocupados
Con el agilizador y la lectura por bloques, la mente va al ritmo de los ojos y no le queda tiempo libre para irse.
Dejar el número escrito
Cada práctica se anota en la hoja de trabajo. Lo que se mide, tu hijo lo ve cambiar, y eso es lo que lo hace volver al día siguiente.
Para que no te lo tengamos que explicar
Este es uno de los talleres que trabajamos. Entra y míralo completo, sin registrarte y sin dejar ningún dato.
«Antes de despegar»
Este es para los papás. Son los siete requisitos para que el proceso de tu hijo funcione de verdad, incluido cómo queda la casa a la hora de la práctica. Si solo vas a abrir uno de estos talleres, abre este.
Abrir el taller para padresSi tu hijo va a entrar al programa, ábrelo tú solo: el taller tiene una sorpresa preparada y se daña si la ve antes de tiempo.
Cuándo lo trabaja tu hijo
No es una charla suelta. Cada semana hay un taller nuevo dentro de la asesoría, y van rotando entre pensamiento crítico, inteligencia emocional y velocidad de lectura, aterrizados a la edad de tu hijo.
Taller por semana
Una sesión conducida por la profesional de apoyo: mitad conversación, mitad juego.
Meses de proceso
Lo que está previsto que dure el programa completo, con sus 24 módulos.
Meses más, sin costo
Si al cumplir los seis todavía no ha completado las actividades de sus módulos, para que las termine.
Las asesorías y los talleres no se cobran aparte: van dentro del proceso. Son opcionales, y se toman presenciales en Valledupar y Riohacha, o virtuales desde cualquier ciudad del país.
El primer paso es saber cómo lee hoy.
En la cita le hacemos una prueba corta de velocidad y comprensión, te explicamos el resultado con calma y te decimos qué programa le queda mejor. Puede ser en nuestra sede o virtual. Después decides tú, sin afán.
Agendar la prueba, es gratisAl escribirnos, te respondemos por el mismo chat para acordar el día y la hora.